El 20 de enero de 1981, en su primer discurso como presidente, Ronald Reagan se dirigió a una nación golpeada por la inflación, el desempleo y una profunda crisis de confianza. En este texto Reagan ofrece no solo un diagnóstico de los males de su tiempo, sino toda una visión del país: la del Gobierno como obstáculo más que como remedio, condensada en su célebre advertencia de que, en aquella crisis, «el gobierno no es la solución a nuestro
problema; el gobierno es el problema».
Más allá del programa, estas páginas capturan una determinada idea de Estados Unidos: la defensa de la libertad y la dignidad del individuo, la confianza en la iniciativa privada y la convicción de que los verdaderos héroes son los ciudadanos corrientes que trabajan, ahorran y sostienen la vida de la nación. Frente al pesimismo de la época, Reagan reivindica el optimismo, el patriotismo y la firmeza ante los adversarios de la libertad.
Acompañado de una introducción de Tracy Lee Simmons que sitúa el discurso en su contexto histórico, este volumen es una lectura esencial para comprender el inicio de la llamada «Revolución Reagan» y el ideario liberal-conservador que
marcaría la política estadounidense de las décadas siguientes.